lunes, 1 de abril de 2013

No hay mal que por bien no venga


El pasado invierno y lo poco que llevamos de primavera, está siendo algo histórico en cuanto a acumulación de nieve y lluvias en el pirineo Navarro y en general en toda la comunidad foral. Este año se han producido nevadas con espesores que no recuerdan ni los mas viejos de los pueblos del norte de Navarra, ha caido una tras otra hasta acumular en algunos pueblos como Roncesvalles a tan solo 950mt de altura sobre el nivel del mar, varios metros de espesor. La capa de nieve a partir de 1000mt es algo insólito para mis 39 primaveras, nunca había visto nevadas de este calibre



                   Roncesvalles Navarra, 950mt
 


                   Roncesvalles




                      Roncesvalles


Pero no solo ha nevado, ha llovido y está lloviendo de forma que no hacía tampoco en muchos años en esta zona, para que os hagáis una idea en la comarca de Pamplona se han batido records desde que se tienen registros en los meses de enero, febrero y marzo de mm de precipitación acumulada, ha llovido mas en estos tres meses de lo que suele llover en todo un año y la primavera parece que lleva el mismo camino. En este aspecto también se están batiendo todos los registros históricos.


                   Pueblos enterrados por la nieve.


 


                      Colegiata de Roncesvalles, impresionante.





           Abriendo la carretera en el puerto de Belagua, Navarra, (una imagen increible)


Con este panorama os podéis imaginar cual es el caudal de los ríos Pirenaicos en esta época y las pocas condiciones que presentan y van a presentar durante bastantes días para poder practicar nuestra afición favorita. Tras las intensas nevadas ahora llueve sobre mojado y al subir la temperatura con la llegada de la primavera el deshielo está siendo de libro.







En la comunidad Foral de Navarra la apertura de la temporada truchera se produce el 1 de Abril en la región salmonícola mixta y el 1 de mayo en la superior(cabeceras y ríos de montaña). La situación este año es bien distinta a la del año pasado cuando por estas fechas había una sequía importante después de un invierno frío y seco. Este año tendremos que resignarnos y esperar a que las aguas vuelvan a su cauce y pensar que toda esta agua es muy buena para nuestros ríos y para las poblaciones de trucha y esperar que esta temporada puede ser muy buena en cuanto a caudal de nuestros ríos y capturas.


               Gran reo esperando el momento de la freza a finales del año pasado.


               
En otras comunidades vecinas como Aragón el panorama es mas de lo mismo; un gran deshielo debido a los mismos factores y ríos que por el momento estan completamente impescables casi en su totalidad. Mientras tanto algunos seguiremos montando moscas y ninfas esperando el momento en el que los ríos presenten un caudal óptimo para la pesca. Recordad que no hay mal que por bien no venga, que esta cantidad de nieve y agua es bien recibida por el campo, los ríos y nuestras amigas pintonas y que el agua por mucho que algunos protesten,  nunca está de mas.



              Algunas de las moscas que estoy preparando para la presente temporada.


                         Perdigón cristal flash burdeos iridiscente.


                        Ninfa de bétido.

                        Ninfa de tricóptero

                        Perdigón cristal flash verde iridiscente.


                       Ninfa de faisán.


                      Perdigón bicolor.


                   Emergente rosita en parachute.


                     Ignita clásica. ( Muy buena para los reos del cares).


  
                  Microtricóptero de becada en parachute.( Excelente para los reos del Nalon
                        -Narcea al sereno).

                                  Llenando la caja poco a poco.


Saludos y hasta la próxima entrada


lunes, 7 de enero de 2013

Esperando una nueva Temporada



Ahora que comenzamos año nuevo y vemos un poco mas cerca el inicio de la nueva temporada, me asaltan recuerdos de principios de la temporada pasada. Concretamente de finales de Marzo principios de abril, puesto que son las fechas en las que las comunidades de Aragón y Navarra realizan las aperturas de sus vedas respectivamente y son los sitios donde siempre comienzo a pescar todos los años.


                      Preciosa tabla de un río Navarro a principios del mes de Abril.


               Un momento muy esperado, montar la caña el primer día de temporada.


En estas fechas mi pesca se basa principalmente, en buscar las grandes truchas que a veces podemos encontrar cebándose sobre las macroeclosiones de bétidos o pardones que en ocasiones y siempre que se den las condiciones adecuadas, suelen producirse en los meses de Marzo y Abril en algunos ríos de estas comunidades. En ausencia de eclosiones,  los días soleados también los suelo aprovechar para intentar pescar estos grandes ejemplares, que desgraciadamente cada vez hay menos , con pequeñas ninfas a pez visto desde orilla. Es una pesca de mucha paciencia, primero para localizar los peces que podemos encontrar paseando en busca de alimento por las orillas , y luego para que podamos encontrar el momento oportuno para presentarles una ninfa en condiciones en su ruta de alimentación y por último y lo mas importante,  que la trucha se interese por ella.


                       Esperando en una bonita tabla una posible eclosión a medio día. 


De hecho, la trucha mas grande que capturé la temporada pasada la avisté un día por casualidad, observando desde un punto elevado un gran pozo del río Iratí . Tuve que meter muchas horas  observando la ruta que realizaba y estudiando la trucha durante varios días. Durante esos días con mucha paciencia y en numerosas ocasiones le pude presentar una pequeña ninfa a escasos cm de su boca, haciendo la trucha caso omiso de la misma. Al final un día que amenazaba tormenta,  logre que tomara mi ninfa y con mucha dificultad conseguí llevarla a mis manos debido a que me encontraba en un pozo profundo y subido en un tronco casi a ras de agua; os podeís imaginar la situación, 60cm de trucha prendida de un terminal del 0,10 y este señor subido en un tronco con riesgo de pegarme un buen baño. Al  final logre meterla en la tomadera y hacerle unas cuantas fotos antes de devolverla al pozo en el que días después pude comprobar que seguía paseando como si nada hubiera ocurrido.


                                El riesgo a veces da buenas recompensas.


               

                               Trucha recién sacada del agua, foto rápida y de vuelta a su medio.







Otra de las buenas truchas que capturé a principios de la temporada pasada fue por total casualidad. Todo empezó un día entre semana en los que suelo llevar los bártulos de pesca al trabajo y como salgo a las dos de la tarde me voy directamente al río, pues lo tengo a apenas 20 minutos de distancia. Ese día después de dirigirme a la zona que tenía prevista y estar mas de dos horas esperando y esperando a ver si conseguía ver algún signo de actividad en la superficie del agua, acabé por desesperarme. Las eclosiones suelen producirse sobre las tres de la tarde mas o menos en esas fechas,  y ese día el río  estaba muerto completamente, no emergía ni un solo insecto del agua y no se observaba ninguna cebada en ninguna de las enormes tablas que componían el tramo. Sobre las cuatro de la tarde y como no tenía prisa decidí cambiar de zona, mas que nada para inspeccionar un poco otros pozos y ya dando por hecho que la hora de la eclosión se había pasado y que ya daba por perdida la jornada.









Tras llegar a una enorme y larga tabla que desemboca en una preciosa rasera llena de corrientes ideales para pescar al agua y mientras realizaba unos lances con mi imitación de bétido a una bonita postura, pude observar por el rabillo del ojo derecho como en la parte alta de la tabla parecía que se estaban cebando algunas truchas, por lo que salí del cauce y subí río arriba por el camino hasta llegar mas o menos al punto indicado. Al llegar a dicha zona efectivamente se estaban cebando un par de truchas de forma muy sutil por lo que decidí meterme al río al estilo garza muy despacio. Una vez metido en el río y con el agua por la cintura me posicioné a unos 9 o 10 metros de la primera trucha que se seguía cebando con una buena cadencia y cual fué mi sorpresa al ver como una nueva trucha tomo una emergente de bétido  justo delante y  a unos 6 metros de  donde me encontraba. lancé mi mosca a unos dos metros por encima de dicha cebada y en la línea de la misma; al llegar la mosca al punto exacto la trucha la tomó absorbiendola de forma muy suave, inmediatamente lenvanté la caña y clave el pez al mismo tiempo que pude comprobar que se trataba de un gran ejemplar que intentaba zafarse del anzuelo corriendo aguas abajo y sacando linea sin parar. Despues de varias carreras a buscar un tronco sumergido, un par de saltos y unos cinco o seis minutos de pelea logre encestar una bonita trucha de 53cm en la tomadera, convirtiendo una jornada de auténtico Bolo en un día para el recuerdo.


            Preciosa trucha de 53cm, un buen pez para el recuerdo. Foto y al agua con ella.


En otra ocasión y unos días después del último relato y al igual que la vez anterior me dirigí al río al terminar mi jornada laboral. Esta vez decidí pescar una zona en la que el río hace una enorme tabla que termina en una represa de aguas paradas y donde suelen frecuentar ejemplares de gran porte. Desde el punto en que había aparcado el coche y mientras me introducía dentro de los vadeadores se podían ver varias truchas comiendo al borde de la represa  junto a una zona de juncos que había en la orilla. Una vez en el río, caminé lentamente por el cemento de la represa hasta aproximarme al lugar donde había visto las cebadas y pude comprobar como dos truchas hacían una ruta por esa zona y estaban comiendo unos quironómidos de color blanco y un tamaño considerable que emergían rapidamente hacia la superficie.


                  Zona de la represa, todavía se observan algunas ondas de una cebada.


Tras observar todo esto y después de estudiar un rato el comportamiento de estas truchas, decidí presentar una imitación de quironómido de un tamaño bien visible y un color claro en la zona en que estaban comiendo estos peces. Despues de unos cinco minutos presentando aquí y alla y sin acertar con la dirección en la que seguían comiendo los peces, vi como  mi mosca desaparecía bajo la superficie del agua bruscamente bajo una gran onda de cebada. Inmediatamente levanté la caña y comprobé que lo que había tomado mi mosca era una gran trucha que corría despavorida abriendo y cerrando la boca bruscamente para intentar soltarse de la mosca. Tras una intensa pelea la trucha agotada llegó a mi tomadera y tras reanimarla correctamente volvió a su medio.

                                          La trucha del relato anterior midió 59cm.


                                Recuperando y devolviendo el pez al agua.      


                                Toma subacuática del pez durante la suelta. 
                             

Tras devolver este precioso animal al agua y bajo mi sorpresa, observé como la segunda trucha seguía alimentandose en superficie como si nada hubiera ocurrido, pese al chapoteo que había realizado su compañera de pozo al ser clavada en la mosca. Esperé unos minutos y tras una cebada del pez, inmediatamente presenté mi mosca a un metro aproximado de donde había comido la trucha, apenas pasaron dos segundos cuando una boca de gran tamaño tomaba la imitación, levanto la caña, clavo el pez y repetición de la escena anterior, carreras de un lado a otro, chapoteos, intento de refugiarse en los juncos etc, al final trucha de 55cm al salabre, foto rápida y a su medio natural.



                                En la represa al borde del agua, justo antes de ser devuelta.



                                Precioso ejemplar.


Si sigo recordando anécdotas de la pasada temporada me vienen varias más a la cabeza. En una de ellas me encontré a mi amigo Roberto al final de un gran pozo en el río y me dijo que había visto una trucha bastante grande que iba paseando y cebandose por la zona. Se encontraba esperándola dentro del río, bajo unas ramas e intentando lanzarle la mosca a pez visto. Dejé a Roberto entrenido con la trucha y baje río abajo al siguiente pozo para comprobar si había algo de actividad en el mismo. Apenas tuve tiempo de posicionarme en el río cuando oí a Roberto silvandome; corrí por el camino río arriba y cuando llegue a su altura pude comprobar que había conseguido engañar al gran pez con una pequeña ninfa de bétido. Después de una larga y bonita lucha con el pez logró llevarlo a la tomadera y pudimos hacerle una bonita foto.


                             Trucha de 47cm pescada por Roberto a ninfa a pez visto.




                                        Video de la captura del pez del anterior relato.



                                Pescando al agua una corriente.



                             Devolviendo un bonito ejemplar pescado con una imitación de bétido.


Bueno pues aquí os dejo esta entrada acompañada de las fotos que he escogido para la ocasion. Espero que os gusten y como dije al principio, ya nos queda menos para el inicio de una nueva temporada. Hasta la próxima entrada amigos. 
                                 

jueves, 11 de octubre de 2012

Perdido en los barrancos II

Como todas las temporadas y esta no iba a distinta, he dedicado unas cuantas jornadas a perderme en algunos de los pequeños arroyos de montaña que tanto me gustan y que se encuentran, como ya comenté en la edición anterior en el fondo de encajonados barrancos. Como sabéis para mi la cámara de fotos es tan importante como la caña pues soy un gran amante de la fotografía y no concibo ir a pescar sin ella. Os traigo un reportaje que espero que os guste.

                                Río Arganza, Asturias.

Normalmente este tipo de ríos, a principio de temporada suelen traer bastante caudal, por lo que la época mas propicia para comenzar a pescarlos, dependiendo de la provincia en que nos encontremos, suele ser a partir de mediados de Abril e incluso hasta el mes de Junio si estamos en los Pirineos.


                                Río Arganza.

Los ríos del occidente de  Asturias, se pueden pescar desde casi comienzos de temporada debido a que la mayoría son de régimen pluvial y los deshielos en esta zona se suelen producir rapidamente , caso contrario ocurre en el oriente de la provincia que la mayoría se alimentan de la nieve almacenada en los picos de europa, con lo cual en  algunos de ellos encontraremos aguas muy frías y abundante caudal hasta bien entrado el mes de Junio.

                                Río Urrobi en Navarra.

Este año se ha caracterizado por la abundante sequía y los ríos han bajado muy cortos desde principios de temporada, con lo cual a mediados de agosto, algunos de ellos daba pena verlos. En la comunidad foral de Navarra y en el pirineo Oscense, la falta de agua ha sido extrema y se han llegado a secar algunos de los cauces parcialmente.

                                Pequeño río del occidente de Asturias.

Así todo las truchas no se han dado del todo mal;  ya sabemos que en este tipo de ríos como comenté en entradas anteriores, salvo excepciones, las truchas suelen ser de tamaño medio aunque podemos llevarnos alguna sorpresa si prestamos especial atención y somos minuciosos en los pozos de mayor profundidad.
Yo personalmente en este tipo de pozos suelo hacer una o dos pasadas en la rasera a mosca seca y si no obtengo ninguna subida habitualmente cambio el aparejo a ninfa para peinar el fondo donde supuestamente se encuentran las truchas de mayor tamaño y en ocasiones obtenemos una buena recompensa.

                                Río Ara en Ordiso, Pirineo Oscense.

Como siempre, para las corrientes he utilizado moscas de conjunto bien visibles y de alta flotabilidad en ocasiones acompañadas de una pequeña ninfa en tandem que dependiendo de el día funciona a las mil maravillas.




Las pequeñas truchas de este tipo de arroyos son de una belleza excepcional, no hay que olvidar que probablemente muchos de ellos no hayan sido repoblados nunca y por lo tanto la linea genética de estas truchas es de una gran pureza.


                                Acceso a este río del occidente Asturiano.

El acceso a este tipo de ríos en ocasiones es un poco complicado y  requiere de una forma física mas que aceptable, pero la belleza del entorno, la librea y bravura de las truchas que encontramos en ellos suple con creces el esfuerzo. La sensación de paz que se experimenta en este tipo de sitios para mí,  no es comparable con nada, es un continuo contacto con la naturaleza en su estado mas puro en el cual si prestamos atención a nuestro alrededor, ademas de disfrutar de la pesca, en ocasiones podremos observar gran cantidad de animales.


                                Río del occidente Asturiano en el fondo de un barranco.

                                Filopotámido, un tricóptero muy típico de los ríos de montaña de
                                Asturias.


En este tipo de cauces me suelo encontrar con abundantes eclosiones ya desde principios de temporada, sobre todo de Bétidos , Pardones y pequeños plecópteros de la familia (Brachiptera ), también podemos encontrarnos algunos tricópteros de gran tamaño como el filopotámido de la foto anterior, algunos leptoflébidos etc.. etc..


                                Bonita trucha del río Urrobi, Navarra.

                                Trucha capturada con una ninfa de bétido. Río Urrobi, Navarra.


En la zona del pirineo, en ocasiones para llegar al río que queremos pescar, ademas de un largo viaje en coche deberemos caminar unos cuantos Km para acceder al lugar de pesca, no olvidemos que muchos de estos cauces son ríos de alta montaña que se encuetran a gran altitud. Para este tipo de pesca yo lo que suelo hacer es llevar ropa y calzado de montaña para la caminata, ademas de una mochila donde llevo las botas, chaleco, vadeadores(si hicieran falta), y agua, bebidas isotónicas y comida para toda la jornada. Una vez en el lugar de pesca despues de la caminata de acceso al río ( en ocasiones mas de hora y media), me cambio la ropa de trecking por la de pesca y dejo la mochila guardada bajo algún arbusto para luego cambiarme de ropa de nuevo al regresar.

                                Río Ara,  Bujaruelo.



Antes de planificar una excursión de pesca de este tipo, hay que mirar a fondo la metereología, no hay que olvidar que en la alta montaña el clima puede cambiar de forma muy violenta debido a la altitud y la temperatura puede bajar muchos grados en muy poco tiempo, ademas las tormentas suelen ser muy fuertes debido a la altitud. Yo lo que suelo hacer es buscar jornadas en las que el tiempo sea estable, (anticiclónico) , para evitar sorpresas desagradables que por experiencia se pasa un rato bastante malo. No hay que olvidar la ropa de abrigo, chubasquero, forro polar etc,  así como protección solar y para insectos a no ser que os gusten las picaduras de Tábanos, mosquitos etc,

                                Trucha de preciosa librea. Río Irati, Navarra.

                                Jugando con la macrofotografía

Si queremos tener éxito en este tipo de cauces yo siempre recomiendo moverse con sigilo, pescar con mucha paciencia posando la mosca en todas las posturas sin precipitarse, que nuestra principal herramienta sea la observación antes que la caña. La observación es fundamental para entender lo que puede estar pasando bajo el agua. Hay que pescar despacio, disfrutando de cada lance, de cada postura, de cada captura. El peor enemigo del pescador no es el viento, ni las condiciones metereologicas adversas, sino el ansía de pescar más, la avaricia y el propio ego. Hay que aprender a disfrutar ademas de tus capturas de las de el compañero de pesca, todos estos pequeños detalles son los que hacen grande a un pescador de mosca, no solo el número de capturas sino la forma de moverse por el río y el respeto hacia la naturaleza y los demás.

                                El río Urrobi nos brinda parajes de gran belleza.

 Si pescamos al agua, buscaremos las posturas de las truchas, moviéndonos lentamente, evitando hacer ruido al vadear  y buscando el mejor lance de presentación para posar la mosca en el lugar preciso. Estas truchas son muy rápidas tomando la mosca y es necesario estar preparados para clavar rapidamente. Laces de linea floja, picados, apilados, ganchos, curvas viajeras y todo lo que seamos capaces de dibujar con nuestra linea nos puede ayudar para evitar que las numerosas corrientes de estos cauces arruinen nuestra deriva con un dragado improcedente. Las truchas que pueblan estas aguas raramente suelen darnos dos oportunidades.

                                Trucha pescada a ninfa, río Irati.


                                Trucha pescada a ninfa.

                                Bonito plano cenital, pescando al alimón como buenos compañeros.

                                Río Ara, Bujaruelo.

Este año básicamente he pescado estos ríos con caña de 7,5 pies y linea de seda Dt del nº2,  salvo las ocasiones que he pescado solo a ninfa en la que uso caña 10 ´   linea 4 siempre que la vegetación de ribera del río lo permita, dado que la caña de diez pies requiere bastante mas espacio para volar la linea que la de siete y medio. Creo que para pescar este tipo de ríos, la linea de seda es idonea, pues flota mucho mas alta que las sintéticas en las corrientes y cuando pescamos a seca, nos ayuda a levantar rapidamente la linea del agua sin apenas salpicar. Otra gran ventaja de la seda, es que cuando pescamos de punta, con muy poca linea afuera de la anilla de punta, esta linea no arrastra el bajo hacia el interior de las anillas, cosa practicamente imposible de evitar con las lineas de plastico.







Bueno amigos, pues esto es todo por el momento, espero que os hayan gustado las fotos de los ríos que he escogido para esta ocasión, hasta la próxima entrada.