lunes, 7 de enero de 2013

Esperando una nueva Temporada



Ahora que comenzamos año nuevo y vemos un poco mas cerca el inicio de la nueva temporada, me asaltan recuerdos de principios de la temporada pasada. Concretamente de finales de Marzo principios de abril, puesto que son las fechas en las que las comunidades de Aragón y Navarra realizan las aperturas de sus vedas respectivamente y son los sitios donde siempre comienzo a pescar todos los años.


                      Preciosa tabla de un río Navarro a principios del mes de Abril.


               Un momento muy esperado, montar la caña el primer día de temporada.


En estas fechas mi pesca se basa principalmente, en buscar las grandes truchas que a veces podemos encontrar cebándose sobre las macroeclosiones de bétidos o pardones que en ocasiones y siempre que se den las condiciones adecuadas, suelen producirse en los meses de Marzo y Abril en algunos ríos de estas comunidades. En ausencia de eclosiones,  los días soleados también los suelo aprovechar para intentar pescar estos grandes ejemplares, que desgraciadamente cada vez hay menos , con pequeñas ninfas a pez visto desde orilla. Es una pesca de mucha paciencia, primero para localizar los peces que podemos encontrar paseando en busca de alimento por las orillas , y luego para que podamos encontrar el momento oportuno para presentarles una ninfa en condiciones en su ruta de alimentación y por último y lo mas importante,  que la trucha se interese por ella.


                       Esperando en una bonita tabla una posible eclosión a medio día. 


De hecho, la trucha mas grande que capturé la temporada pasada la avisté un día por casualidad, observando desde un punto elevado un gran pozo del río Iratí . Tuve que meter muchas horas  observando la ruta que realizaba y estudiando la trucha durante varios días. Durante esos días con mucha paciencia y en numerosas ocasiones le pude presentar una pequeña ninfa a escasos cm de su boca, haciendo la trucha caso omiso de la misma. Al final un día que amenazaba tormenta,  logre que tomara mi ninfa y con mucha dificultad conseguí llevarla a mis manos debido a que me encontraba en un pozo profundo y subido en un tronco casi a ras de agua; os podeís imaginar la situación, 60cm de trucha prendida de un terminal del 0,10 y este señor subido en un tronco con riesgo de pegarme un buen baño. Al  final logre meterla en la tomadera y hacerle unas cuantas fotos antes de devolverla al pozo en el que días después pude comprobar que seguía paseando como si nada hubiera ocurrido.


                                El riesgo a veces da buenas recompensas.


               

                               Trucha recién sacada del agua, foto rápida y de vuelta a su medio.







Otra de las buenas truchas que capturé a principios de la temporada pasada fue por total casualidad. Todo empezó un día entre semana en los que suelo llevar los bártulos de pesca al trabajo y como salgo a las dos de la tarde me voy directamente al río, pues lo tengo a apenas 20 minutos de distancia. Ese día después de dirigirme a la zona que tenía prevista y estar mas de dos horas esperando y esperando a ver si conseguía ver algún signo de actividad en la superficie del agua, acabé por desesperarme. Las eclosiones suelen producirse sobre las tres de la tarde mas o menos en esas fechas,  y ese día el río  estaba muerto completamente, no emergía ni un solo insecto del agua y no se observaba ninguna cebada en ninguna de las enormes tablas que componían el tramo. Sobre las cuatro de la tarde y como no tenía prisa decidí cambiar de zona, mas que nada para inspeccionar un poco otros pozos y ya dando por hecho que la hora de la eclosión se había pasado y que ya daba por perdida la jornada.









Tras llegar a una enorme y larga tabla que desemboca en una preciosa rasera llena de corrientes ideales para pescar al agua y mientras realizaba unos lances con mi imitación de bétido a una bonita postura, pude observar por el rabillo del ojo derecho como en la parte alta de la tabla parecía que se estaban cebando algunas truchas, por lo que salí del cauce y subí río arriba por el camino hasta llegar mas o menos al punto indicado. Al llegar a dicha zona efectivamente se estaban cebando un par de truchas de forma muy sutil por lo que decidí meterme al río al estilo garza muy despacio. Una vez metido en el río y con el agua por la cintura me posicioné a unos 9 o 10 metros de la primera trucha que se seguía cebando con una buena cadencia y cual fué mi sorpresa al ver como una nueva trucha tomo una emergente de bétido  justo delante y  a unos 6 metros de  donde me encontraba. lancé mi mosca a unos dos metros por encima de dicha cebada y en la línea de la misma; al llegar la mosca al punto exacto la trucha la tomó absorbiendola de forma muy suave, inmediatamente lenvanté la caña y clave el pez al mismo tiempo que pude comprobar que se trataba de un gran ejemplar que intentaba zafarse del anzuelo corriendo aguas abajo y sacando linea sin parar. Despues de varias carreras a buscar un tronco sumergido, un par de saltos y unos cinco o seis minutos de pelea logre encestar una bonita trucha de 53cm en la tomadera, convirtiendo una jornada de auténtico Bolo en un día para el recuerdo.


            Preciosa trucha de 53cm, un buen pez para el recuerdo. Foto y al agua con ella.


En otra ocasión y unos días después del último relato y al igual que la vez anterior me dirigí al río al terminar mi jornada laboral. Esta vez decidí pescar una zona en la que el río hace una enorme tabla que termina en una represa de aguas paradas y donde suelen frecuentar ejemplares de gran porte. Desde el punto en que había aparcado el coche y mientras me introducía dentro de los vadeadores se podían ver varias truchas comiendo al borde de la represa  junto a una zona de juncos que había en la orilla. Una vez en el río, caminé lentamente por el cemento de la represa hasta aproximarme al lugar donde había visto las cebadas y pude comprobar como dos truchas hacían una ruta por esa zona y estaban comiendo unos quironómidos de color blanco y un tamaño considerable que emergían rapidamente hacia la superficie.


                  Zona de la represa, todavía se observan algunas ondas de una cebada.


Tras observar todo esto y después de estudiar un rato el comportamiento de estas truchas, decidí presentar una imitación de quironómido de un tamaño bien visible y un color claro en la zona en que estaban comiendo estos peces. Despues de unos cinco minutos presentando aquí y alla y sin acertar con la dirección en la que seguían comiendo los peces, vi como  mi mosca desaparecía bajo la superficie del agua bruscamente bajo una gran onda de cebada. Inmediatamente levanté la caña y comprobé que lo que había tomado mi mosca era una gran trucha que corría despavorida abriendo y cerrando la boca bruscamente para intentar soltarse de la mosca. Tras una intensa pelea la trucha agotada llegó a mi tomadera y tras reanimarla correctamente volvió a su medio.

                                          La trucha del relato anterior midió 59cm.


                                Recuperando y devolviendo el pez al agua.      


                                Toma subacuática del pez durante la suelta. 
                             

Tras devolver este precioso animal al agua y bajo mi sorpresa, observé como la segunda trucha seguía alimentandose en superficie como si nada hubiera ocurrido, pese al chapoteo que había realizado su compañera de pozo al ser clavada en la mosca. Esperé unos minutos y tras una cebada del pez, inmediatamente presenté mi mosca a un metro aproximado de donde había comido la trucha, apenas pasaron dos segundos cuando una boca de gran tamaño tomaba la imitación, levanto la caña, clavo el pez y repetición de la escena anterior, carreras de un lado a otro, chapoteos, intento de refugiarse en los juncos etc, al final trucha de 55cm al salabre, foto rápida y a su medio natural.



                                En la represa al borde del agua, justo antes de ser devuelta.



                                Precioso ejemplar.


Si sigo recordando anécdotas de la pasada temporada me vienen varias más a la cabeza. En una de ellas me encontré a mi amigo Roberto al final de un gran pozo en el río y me dijo que había visto una trucha bastante grande que iba paseando y cebandose por la zona. Se encontraba esperándola dentro del río, bajo unas ramas e intentando lanzarle la mosca a pez visto. Dejé a Roberto entrenido con la trucha y baje río abajo al siguiente pozo para comprobar si había algo de actividad en el mismo. Apenas tuve tiempo de posicionarme en el río cuando oí a Roberto silvandome; corrí por el camino río arriba y cuando llegue a su altura pude comprobar que había conseguido engañar al gran pez con una pequeña ninfa de bétido. Después de una larga y bonita lucha con el pez logró llevarlo a la tomadera y pudimos hacerle una bonita foto.


                             Trucha de 47cm pescada por Roberto a ninfa a pez visto.




                                        Video de la captura del pez del anterior relato.



                                Pescando al agua una corriente.



                             Devolviendo un bonito ejemplar pescado con una imitación de bétido.


Bueno pues aquí os dejo esta entrada acompañada de las fotos que he escogido para la ocasion. Espero que os gusten y como dije al principio, ya nos queda menos para el inicio de una nueva temporada. Hasta la próxima entrada amigos. 
                                 

jueves, 11 de octubre de 2012

Perdido en los barrancos II

Como todas las temporadas y esta no iba a distinta, he dedicado unas cuantas jornadas a perderme en algunos de los pequeños arroyos de montaña que tanto me gustan y que se encuentran, como ya comenté en la edición anterior en el fondo de encajonados barrancos. Como sabéis para mi la cámara de fotos es tan importante como la caña pues soy un gran amante de la fotografía y no concibo ir a pescar sin ella. Os traigo un reportaje que espero que os guste.

                                Río Arganza, Asturias.

Normalmente este tipo de ríos, a principio de temporada suelen traer bastante caudal, por lo que la época mas propicia para comenzar a pescarlos, dependiendo de la provincia en que nos encontremos, suele ser a partir de mediados de Abril e incluso hasta el mes de Junio si estamos en los Pirineos.


                                Río Arganza.

Los ríos del occidente de  Asturias, se pueden pescar desde casi comienzos de temporada debido a que la mayoría son de régimen pluvial y los deshielos en esta zona se suelen producir rapidamente , caso contrario ocurre en el oriente de la provincia que la mayoría se alimentan de la nieve almacenada en los picos de europa, con lo cual en  algunos de ellos encontraremos aguas muy frías y abundante caudal hasta bien entrado el mes de Junio.

                                Río Urrobi en Navarra.

Este año se ha caracterizado por la abundante sequía y los ríos han bajado muy cortos desde principios de temporada, con lo cual a mediados de agosto, algunos de ellos daba pena verlos. En la comunidad foral de Navarra y en el pirineo Oscense, la falta de agua ha sido extrema y se han llegado a secar algunos de los cauces parcialmente.

                                Pequeño río del occidente de Asturias.

Así todo las truchas no se han dado del todo mal;  ya sabemos que en este tipo de ríos como comenté en entradas anteriores, salvo excepciones, las truchas suelen ser de tamaño medio aunque podemos llevarnos alguna sorpresa si prestamos especial atención y somos minuciosos en los pozos de mayor profundidad.
Yo personalmente en este tipo de pozos suelo hacer una o dos pasadas en la rasera a mosca seca y si no obtengo ninguna subida habitualmente cambio el aparejo a ninfa para peinar el fondo donde supuestamente se encuentran las truchas de mayor tamaño y en ocasiones obtenemos una buena recompensa.

                                Río Ara en Ordiso, Pirineo Oscense.

Como siempre, para las corrientes he utilizado moscas de conjunto bien visibles y de alta flotabilidad en ocasiones acompañadas de una pequeña ninfa en tandem que dependiendo de el día funciona a las mil maravillas.




Las pequeñas truchas de este tipo de arroyos son de una belleza excepcional, no hay que olvidar que probablemente muchos de ellos no hayan sido repoblados nunca y por lo tanto la linea genética de estas truchas es de una gran pureza.


                                Acceso a este río del occidente Asturiano.

El acceso a este tipo de ríos en ocasiones es un poco complicado y  requiere de una forma física mas que aceptable, pero la belleza del entorno, la librea y bravura de las truchas que encontramos en ellos suple con creces el esfuerzo. La sensación de paz que se experimenta en este tipo de sitios para mí,  no es comparable con nada, es un continuo contacto con la naturaleza en su estado mas puro en el cual si prestamos atención a nuestro alrededor, ademas de disfrutar de la pesca, en ocasiones podremos observar gran cantidad de animales.


                                Río del occidente Asturiano en el fondo de un barranco.

                                Filopotámido, un tricóptero muy típico de los ríos de montaña de
                                Asturias.


En este tipo de cauces me suelo encontrar con abundantes eclosiones ya desde principios de temporada, sobre todo de Bétidos , Pardones y pequeños plecópteros de la familia (Brachiptera ), también podemos encontrarnos algunos tricópteros de gran tamaño como el filopotámido de la foto anterior, algunos leptoflébidos etc.. etc..


                                Bonita trucha del río Urrobi, Navarra.

                                Trucha capturada con una ninfa de bétido. Río Urrobi, Navarra.


En la zona del pirineo, en ocasiones para llegar al río que queremos pescar, ademas de un largo viaje en coche deberemos caminar unos cuantos Km para acceder al lugar de pesca, no olvidemos que muchos de estos cauces son ríos de alta montaña que se encuetran a gran altitud. Para este tipo de pesca yo lo que suelo hacer es llevar ropa y calzado de montaña para la caminata, ademas de una mochila donde llevo las botas, chaleco, vadeadores(si hicieran falta), y agua, bebidas isotónicas y comida para toda la jornada. Una vez en el lugar de pesca despues de la caminata de acceso al río ( en ocasiones mas de hora y media), me cambio la ropa de trecking por la de pesca y dejo la mochila guardada bajo algún arbusto para luego cambiarme de ropa de nuevo al regresar.

                                Río Ara,  Bujaruelo.



Antes de planificar una excursión de pesca de este tipo, hay que mirar a fondo la metereología, no hay que olvidar que en la alta montaña el clima puede cambiar de forma muy violenta debido a la altitud y la temperatura puede bajar muchos grados en muy poco tiempo, ademas las tormentas suelen ser muy fuertes debido a la altitud. Yo lo que suelo hacer es buscar jornadas en las que el tiempo sea estable, (anticiclónico) , para evitar sorpresas desagradables que por experiencia se pasa un rato bastante malo. No hay que olvidar la ropa de abrigo, chubasquero, forro polar etc,  así como protección solar y para insectos a no ser que os gusten las picaduras de Tábanos, mosquitos etc,

                                Trucha de preciosa librea. Río Irati, Navarra.

                                Jugando con la macrofotografía

Si queremos tener éxito en este tipo de cauces yo siempre recomiendo moverse con sigilo, pescar con mucha paciencia posando la mosca en todas las posturas sin precipitarse, que nuestra principal herramienta sea la observación antes que la caña. La observación es fundamental para entender lo que puede estar pasando bajo el agua. Hay que pescar despacio, disfrutando de cada lance, de cada postura, de cada captura. El peor enemigo del pescador no es el viento, ni las condiciones metereologicas adversas, sino el ansía de pescar más, la avaricia y el propio ego. Hay que aprender a disfrutar ademas de tus capturas de las de el compañero de pesca, todos estos pequeños detalles son los que hacen grande a un pescador de mosca, no solo el número de capturas sino la forma de moverse por el río y el respeto hacia la naturaleza y los demás.

                                El río Urrobi nos brinda parajes de gran belleza.

 Si pescamos al agua, buscaremos las posturas de las truchas, moviéndonos lentamente, evitando hacer ruido al vadear  y buscando el mejor lance de presentación para posar la mosca en el lugar preciso. Estas truchas son muy rápidas tomando la mosca y es necesario estar preparados para clavar rapidamente. Laces de linea floja, picados, apilados, ganchos, curvas viajeras y todo lo que seamos capaces de dibujar con nuestra linea nos puede ayudar para evitar que las numerosas corrientes de estos cauces arruinen nuestra deriva con un dragado improcedente. Las truchas que pueblan estas aguas raramente suelen darnos dos oportunidades.

                                Trucha pescada a ninfa, río Irati.


                                Trucha pescada a ninfa.

                                Bonito plano cenital, pescando al alimón como buenos compañeros.

                                Río Ara, Bujaruelo.

Este año básicamente he pescado estos ríos con caña de 7,5 pies y linea de seda Dt del nº2,  salvo las ocasiones que he pescado solo a ninfa en la que uso caña 10 ´   linea 4 siempre que la vegetación de ribera del río lo permita, dado que la caña de diez pies requiere bastante mas espacio para volar la linea que la de siete y medio. Creo que para pescar este tipo de ríos, la linea de seda es idonea, pues flota mucho mas alta que las sintéticas en las corrientes y cuando pescamos a seca, nos ayuda a levantar rapidamente la linea del agua sin apenas salpicar. Otra gran ventaja de la seda, es que cuando pescamos de punta, con muy poca linea afuera de la anilla de punta, esta linea no arrastra el bajo hacia el interior de las anillas, cosa practicamente imposible de evitar con las lineas de plastico.







Bueno amigos, pues esto es todo por el momento, espero que os hayan gustado las fotos de los ríos que he escogido para esta ocasión, hasta la próxima entrada.










jueves, 26 de julio de 2012

¿Lo coges tu o lo cojo yo?

Os pongo este divertido video que pude grabar mientras disfrutaba un día de pesca con mi amigo Emilio en el Narcea. No es un gran salmón pero fue una pelea muy divertida. El asunto comenzó cuando bajaba caminando por el pozo a la rasera a lanzar mi mosca a un reo que se había cebado, vi el salmón bañarse y se lo dije a Emilio. No habían pasado ni cinco minutos y mientras yo lanzaba mi tricóptero al reo que había visto cebarse, cuando escucho a Emilio decir; ¡ Tengo uno!. Recojo la cola de rata y cámara en mano corro por el pedrero hacia la cabecera del pozo. El problema es que no teníamos ninguna tomadera suficientemente grande para meter el salmón y como podeís ver yo no tengo mucha experiencia cogiendo salmones por la cola a la vez que hago un video. El video está con sonido original,(con cagamentos y todo) es la mejor forma de no quitarle la gracia al resbaladizo asunto. ¡Ah!,antes de que se me olvide, prometo que para la próxima temporada jubilaré mi vieja y pequeña tomadera de madera y compraré una mas grande. Un saludo amigos.


lunes, 23 de julio de 2012

Reos 2012

Hola amigos, ya estoy de vuelta de nuevo en Pamplona después de pasar 20 estupendos días pescando reos    y truchas en diversos ríos del Principado de Asturias, principalmente en el Narcea y el Nalón y algún que otro pequeño río de montaña. Las condiciones meteorológicas han sido bastante buenas para la práctica de la pesca con mosca, el tiempo predominante fue nublado y con lluvia fina (orballu como se denomina a este tipo de lluvia en Asturias), alternanandose con algún que otro rato de sol y viento del noroeste (gallego lo llamamos en la zona). Este tiempo es ideal para poder pescar durante practicamente toda la jornada, puesto que los peces pueden tener actividad en cualquier momento del día, al contrario que si sale el día soleado con viento del nordeste que nos condiciona a pescar al amanecer o al sereno de la tarde puesto que durante el día la actividad en superficie de los peces será practicamente nula y las eclosiones se concentraran  a última hora del día.

                          El campo en Asturias está impresionante hasta en pleno Verano.

                            Vista del pozo del Güellu, río Narcea.

Como podeís  deducir de mi anterior comentario visto que casi la totalidad de los días salieron nublados el sereno brilló por su ausencia. Para que se de un buen sereno tiene que darse un día muy soleado y muy caluroso y a ser posible con viento que vaya soplando cada vez menos a lo largo del atardecer hasta su completa desaparición. Es en ese momento cuando el sol empieza a caer y el viento desaparece el agua deja de estar rizada y comienzan a producirse las eclosiones y como consecuencia los peces a alimentarse en superficie. Cuando el día sale nublado y con poco viento las eclosiones pueden darse a cualquier hora del día, de hecho durante estas jornadas los reos mas grandes los he pescado a medio día coincidiendo con eclosiones de pequeñas efémeras amarillo pálido y tricopteros .


                       Chimarra Marginata, este microtricóptero es un suculento manjar
                        para los reos y truchas del Narcea, su imitación no puede faltar.


Al hilo de todo esto, desde hace ya algunos años me ha ido gustando cada vez menos pescar a última hora del día,  No me gusta el sereno, hora del villano o como lo queraís llamar. Entiendo que las personas  por motivos familiares o de trabajo vallan al río a última hora por no poder ir en cualquier otro momento pero creo que no hay nada comparable a ver cebarse un pez en superficie a plena luz del día,  poder presentarle tu mosca en la linea en la que se alimenta y observar la reacción del pez cuando la artificial llega justo a la zona en la que se ceba el pez. Si ademas de todo esto el pez toma nuestra mosca y se clava en el anzuelo podemos disfrutar de ver las reacciones del pez bajo el agua para intentar librarse del anzuelo, y si el pez que tenemos al otro lado de la linea es un reo de buen tamaño la emoción está servida.





Creo que condicionar toda una jornada de pesca a lo que suceda entre las diez y media de la noche y las once, es desperdiciar el día de pesca, de hecho mis compañeros de pesca saben muy bien que odio pescar a partir de las diez de la noche. A partir de las diez y media la pesca se vuelve mucho mas fácil a nuestro favor, desaparecen las presentaciones delicadas, la correcta deriva de la mosca, los bajos largos e hilos finos que es precisamente lo que mas me gusta de la pesca del reo. Los peces se vuelven inocentes y confiados y la pesca pasa a ser mas oido y suerte que de  vista observación y buen hacer del pescador. Todos estos factores despiertan en algunos pescadores el instinto primitivo depredador amparados en la indefensión en que se encuentran los peces en estas circunstancias. Por todo esto y mucho mas.... me reitero. NO ME GUSTA EL SERENO.










Muchos pescadores piensan que los reos solo se alimentan al oscurecer y que durante el día solo se encuentran en el fondo de los pozos haciendo caso omiso de todo lo que pasa a su alrededor. Esto no deja de ser mas que un mito y nada mas lejos de la realidad. ¿Cuando se alimentan los reos?, pues la respuesta es muy sencilla, Pues se alimentan como las truchas; cuando hay eclosiones importantes de insectos y os puedo asegurar por lo que he vivido en mis propias carnes que si la eclosión es a las tres de la tarde bajo un sol de justicia los reos no dejan de pasar la oportunidad de alimentarse. Muchos de vosotros habreís podido comprobar como después de estar esperando toda una jornada de pesca hasta las ultimas horas del día como en algunas ocasiones los peces apenas se ceban y casi no hay eclosión de insectos a esas horas que es   justamente el caso contrario.


                     Soberbio reo de 52cm de un peso excepcional mas de 1,5kg.


El reo de la  imagen anterior fue capturado a las doce del medio día con un nylon del 0,10 y una imitación de microtricóptero nº22 realizado con pluma de becada. Se encontraba en un remanso al otro lado de la corriente comiendo tricópteros y para capturarlo hubo que pescarlo de punta con un bajo extralargo para poder salvar la corriente principal del pozo y evitar el dragado de la mosca. Después de una impresionante e inolvidable pelea de casi diez minutos, varios saltos y varias potentes carreras por todo el pozo conseguí llevarlo a la tomadera a duras penas. Para hacer la foto me alludaron dos pescadores de Olloniego (Asturias) que se encontraban pescando aguas abajo de mi postura que al ver el tamaño del pez se acercaron para ayudarme con la sacadera.


                       En el Narcea podemos disfrutar de parajes de gran belleza.


Como dije antes si el día sale nublado los peces suelen alimentarse mas durante el día y al sereno no suele haber casi actividad. Debemos estar atentos a cualquier ceba en superficie, una cosa que descubrí hace mucho tiempo es que nunca hay que menospreciar ninguna ceba por pequeña que sea, puede ser que sea una pequeña trucha pero muchas veces los grandes peces absorben los insectos de la película del agua casi sin mover nada de agua dejando solo una pequeña burbujita que si no estamos muy atentos ni nos daremos cuenta. He sacado grandes peces bajo este tipo de cebas, es algo muy a tener en cuenta con los reos y mas si estas cebas se producen cerca de ovas en la orilla, arboles caidos, troncos etc que son sitios predilectos para albergar reos.


                     Mucho ojo a las cebas a la salida de los pozos o cerca de las ovas.


Durante una de mis jornadas de pesca tuve la visita de una persona que conocí hace muchos años pescando el coto de Belmonte de la cual ya casi no me acordaba y no había vuelto a saber nada. Mi amigo Abel Cotarelo  le dio mi teléfono y  pudimos compartir una jornada de pesca muy especial en el Narcea y el Nalón Gracias José Manuel por el fantástico día que pasamos por el río espero que el año que viene podamos repetir. Tuvimos tiempo de repasar moscas, mecánica de lance y ademas lanzar nuestras imitaciones  a algunos reos que se cebaban en superficie y con alguna que otra captura, de hecho Jose Manuel capturó uno de los reos que mas he visto pelear en toda mi vida. Lo Clavó sobre las diez y media de la noche, yo seguí pescando hasta que ya no veía y me tuve que acercar a ayudarle a sacarlo porque después de quince minutos el reo no se entregaba y era completamente de noche. Tras encender el frontal luminoso, localizar al pez conseguimos sacarlo a la tomadera y hacerle unas fotos para el recuerdo. El reo solo tenia 45cm pero dio una pelea de escandalo.


                        José Manuel con el reo del relato.


Este año nada mas llegar al río empezé a escuchar comentarios de los pescadores mas famosos de la zona o por lo menos de los que tienen fama de pescar mas reos y conocer mejor el río de que no había apenas reos que no habían entrado. Bueno pues después de la primera semana de pesca y estar días y días enteros por el río, observando los pozos,las orillas, tanto cuando el Narcea estaba con poca agua como durante los desembalses llegué a la conclusión que no estoy de acuerdo con ellos para nada. No se puede caer en el error de decir que no hay reos porque los que pescan bien no los sacan. Hay que pararse y observar el río. La realidad de este año, es que en el Narcea  los reos que pude ver eran de un tamaño medio que hacía muchos años que no veía. Había reos paseando por las orillas de los pozos y las tablas de un tamaño mas que considerable, ademas en los cotos de la zona alta había mucha cantidad de reos y de gran tamaño, debido a entradas  a principios de temporada con los ríos altos de caudal. Lo cierto es que los pescadores tradicionales que pescan a cebo y a mosca ahogada no estaban obteniendo buenos resultados de ahí que se extendiera el rumor de que no había peces. Vuelvo a decir, con todos mis respetos y desde mi punto de vista, que no piquen los peces no quiere decir que no los hay, habrá que ver porque no se alimentan que es otro tema.


                    Reo de gran tamaño pescado al sereno, observar el tamaño de la
                    bota del vadeo en la parte izda de la foto  para hacerse una idea del
                    tamaño del pez.


                                Emilio decidiendo que brazo de río pescar.

                         José Manuel lanzando su mosca a la entrada del pozo.                                                


Durante dos jornadas completas se acercaron mis amigos Antonio y Maca y pescamos la zona baja del Narcea, La Isla, Puente Quinzanas, y los Zarros, la verdad que no tuvimos buenos resultados y capturamos pocos reos.  Las continuas variaciones de caudal del río durante esos días arruinaron casi todas nuestras opciones de ver cebas en superficie, y en ocasiones cuando comenzaba la actividad subía el río y adiós gracias. Los que somos asiduos de este río sabemos que para que los peces se ceben el río tiene que estar estable, como suba o baje los peces dejan de comer.


                        Antonio pescando en el Zarro de arriba.


 Al hilo del tema de los desembalses, este año las variaciones de caudal han sido bastante considerables, como sabeís la presa de calabazos que es la presa del Narcea esta destinada a la producción de electricidad y se encuentra a 40km de la desembocadura al mar. Cuando sueltan agua la riada tarda en llegar unas 6 horas a la zona baja del Narcea, este año las riadas estaban llegando con regularidad sobre las tres de la tarde a la zona del pozo de la Isla para que os hagais una idea.


                       Río bajo se cruza por la rasera hasta la otra orilla sin problema.

                        Mismo pozo a río alto, imposible vadear ni en la orilla.
                     


Digo esto, porque no quiero dejar de recomendar por activa y por pasiva a los que vengais a pescar al Narcea que por favor tengais mucho cuidado con las zonas en las que vadeaís. Procurar no meteros en corrientes fuertes y si lo haceís buscar siempre una vía e escape para poder salir del cauce rapidamente si sube el río. Con unas simples precauciones podeis evitaros un gran susto. La primera ya la dije antes; no meterse en corrientes fuertes en las que una pequeña variación positiva del caudal de unos pocos centímetros el agua coge una velocidad que nos puede arrastrar hacia aguas profundas. La segunda y mas importante es que siempre tengais a la vista una piedra esteis donde esteis para poder vigilar en ella el menisco del agua. Normalmente cuando el río está estable o bajando siempre se observa una parte de las piedras de la orilla seca y una franja mojada por debajo de la piedra. En cuanto veais que el agua llega a la parte seca de la piedra, no lo dudeis retiraros hacia la orilla que el río está subiendo. Para que os hagais una idea, este año he visto subir el río en quince minutos unos 90cm. La zona mas peligrosa del Narcea para el vadeo son los cotos y zonas libres mas próximas a la presa, en esa zona el río es mucho mas estrecho que en la zona baja y cuando sueltan agua sube muy rapidamente en pocos segundos. En esta zona hay que tener  especial cuidado de meterse al cauce lo menos posible y si lo hacemos es mejor después de un desembalse cuando el río esté bajando.


                          Coco del aliso (Agelastica alni),

                         Escarabajo del aliso.


Este año he seguido fiel a las moscas que uso todos los años para el reo, con alguna pequeña variación sobre todo para hacerlas mas visibles cuando pescamos en corrientes o al sereno. Microtricópteros con pluma de becada y liebre en anzuelos del nº 20-24, tricópteros de riñonada de León, sobre todo en pardo flor de escoba encendido( soy un gran amante de la riñonada de los gallos de león), emergentes en culo de pato amarillo pálido nº 20-22, quiropacómidos, mi rosita emergente y la incombustible Capi montada en nº 18-22 nunca faltan en mis cajas entre otras muchas. También suelo llevar pardones de Meana en nº 20-22 muy pequeños que me suelen dar muy buenos resultados en tablas lentas (me gusta mucho esta mosca, correctamente montada y equilibrada deriva en una posición excelente y los reos la toman muy bien).



             Reo de 42cm pescado al sereno con una emergente amarillo limón nº18


También he usado imitaciones de insectos terrestres , escarabajos y ninfas imitación del la Agelastica alni o escarabajo del aliso, las hojas de los árboles de la orilla estaban deboradas por las larvas de estos pequeños
 bichitos que al caer al agua son a buen seguro presas de truchas y reos. También he usado pequeñas ninfas para pescar de orilla a pez visto que es una de mis grandes pasiones sobre todo los días soleados cuando no hay apeñas actividad en superficie me dedico horas y horas a peinar las orillas en busca de reos paseantes para presentarle las ninfas en la ruta que realizan. Para los que nunca lo habeis probado os puedo asegurar que es espectacular ver como un reo de gran tamaño engulle totalmente confiado tu ninfa en la misma orilla y ver la reacción que tiene al verse clavado en el anzuelo, suele ser brutal los primeros momentos de la pelea. Requiere bastante práctica y horas de vuelo como yo suelo decir pero al final se acaban sacando buenos peces. Los ejemplares grandes gustan de pasear por la misma orilla acechando a los piscardos y engullendo casi todo lo que encuentran en su camino, solo hay que tener un poco de sigilo y esperarlos ocultos ayudados por la vegetación de la orilla y cuando estan cerca lanzarles la ninfa con la tecnica de la ballesta. Como sabeis los reos paseantes siempre hacen la misma ruta, si a la primera no os toman la ninfa siempre podeis cambiarla y esperar otra nueva oportunidad.


                  Reo recién entrado pescado al sereno con una imitación de potomántido
                  amarilla.

Bueno pues este ha sido el resumen de mi excursión de este año por Asturias, espero que os haya gustado y os resulte amena y entretenida, y disfruteis con las fotografías que he escogido para poneros. En resumen han sido unos días de pesca, observación de entorno y contacto con la naturaleza, hemos intentado aprender cosas nuevas y sobre todo hemos estado en compañia de buenos amigos disfrutando de estos pequeños ratos que nos brinda la vida. Hasta la siguiente entrada amigos.








lunes, 4 de junio de 2012

Quiropacómido

Visto que ha habido curiosidad por ver como se monta este quironómido, me he decidido a grabar un video con su montaje. Esta es mi versión del quironómido de Paco que solo se diferencia en que los restos de la exhubia en el original están confeccionados con un trozo de vinil tubing cauterizado con unas pinzas hemostáticas y sujeto a la tija del anzuelo con hilo del nº14.
Esta mosca, como indiqué en entradas anteriores,  es para mi una de las mejores moscas para pescar reos en aguas paradas que he probado y la monto en anzuelos muy pequeños entre el nº20 y el 24.
Este es el primero de los videos de mis moscas favoritas para el reo que os voy a ir poniendo sucesivamente, con el ánimo de que si os gustan las podais montar facilmente y disfrutarlas con los reos tanto como yo.  Como siempre quiero dar las gracias a mi amigo Oscar Jimeno por el montaje del video.

Ficha de Montaje.
Anzuelo.                             TMC 2488 Nº20-24
Restos de exhubia.              Sparkle Emerger Yarn  Oliva
Cuerpo.                              Dubing antron (Amarillo palido u oxido)
Saco Alar.                          Pluma de CDC gris claro (abatida hacia adelante)
Parachute.                          Pluma de cuello gris.
Hilo de montaje.                 Naranja o marrón.